Del aprendizaje a ganar dinero

No basta con tener conocimientos — Un anciano más ha fallecido. Asistí a su funeral y sentí esta melancolía. Este señor, de apellido Deng, era un erudito. Nunca fue funcionario ni se dedicó al comercio; con un salario exiguo crió a dos hijos y una hija, lo cual fue muy penoso. El señor Deng sabía escribir una hermosa caligrafía con pincel, pero parece que nunca supo sacar dinero de ello. El señor Deng había sido secretario de cierto funcionario, y sin embargo, no buscó influencias para el trabajo de sus hijos. Algunos dicen que eso fue orgullo, pero no es así; siendo de baja posición y poca influencia, los eruditos suelen tener autoconocimiento y temen ser rechazados. Se dice que el deseo del anciano era aguantar un año más para ver en qué universidad ingresaba su inteligente nieta, pero no pudo cumplirlo. Ha habido eruditos que vivieron en la pobreza toda su vida como el señor Deng desde la antigüedad. Quizás estas personas podían vivir bien en el pasado, pero hoy en día no es así. Los conocimientos y las habilidades deben mercantilizarse, es decir, deben generar dinero; primero se es rico y luego se es noble. Para que el camino de la vida tenga pocos baches, se necesita pensamiento filosófico y mentalidad matemática — ¡Cambio!